sábado, 30 de junio de 2012

haces de mi mundo un día de verano.

Falso.
Nadie en su sano juicio hace que el mundo de otro individuo externo sea algo tan adorable comoun día de verano.
Esos no son nada más que sentimentalismos y fonemas poéticos.


La verdad señores ,es: los días de verano son días de verano;
hace calor, mucho calor, bebes refresco, no haces nada, porque el sol quita energía como para hacer algo, o vas al parque acuático, o si te falta presupuesto te mojas con la manguera porque.... hace calor.


Simple y pura verdad para unos
amargura para otros
para mí, es pura objetividad.


Ahora bien... ¿Qué hago con esta sarta de adolescentes expuestos prematuramente a fenómenos como creer en el romanticismo tipo Crepúsculo (de la que yo misma formo parte)?


Pues bien... antes que nada, no hay que desesperar ni sucumbir ante la posibilidad de que todavía exista gente que crea en los cuentos de hadas, segundo, admitir que la frase en sí es muy bonita, y que en un poema o una canción quedaría muy  bien (como es el caso de los Bee Gees, que usan esta frase en su canción "too much heaven"... temazo)


Si, puede ser bonito, mientras nadie se sugestione con que la vida eterna y efímera es tan delicada como un día de verano.


Si la gente fuera feliz así, yo no tendría entrada para mi blog. Pero sucede que no es así.Claro, todos muerden el anzuelo del true love, de las cartas y globos rosados, de las rosas en la cama y la champaña en la tina de burbujas. Y tú, amargado que lees esto y dices "no, yo no creo en esas tonterías", no me digas que no, porque a nadie le gusta estar solo, y el romance es algo por lo que vale la pena vivir.


Ahora, esta multitud sugestionada por el fenómeno del romanticismo va a un nivel más allá: Quiere probar que esa conexión mágica existe ... los primeros 10 minutos de la relación. Luego se aburre y es así como termina acostumbrándose a la cruda realidad... a llantos, a porrazos, al "démonos un tiempo". De a poquito, no hay para que apresurarse.


¿Y el día de verano?


Como todo en esta vida cambia, la gente también, y ahí nacen los problemas de pareja, cada cual por su lado, exigiendo secretamente ( y a veces no tan secreta) la perfección del otro según su percepción de perfección. Y sí, denuevo, amargado que me estás leyendo y piensas que no es tu caso, bueno, puedo acusarte de vil mentiroso,todos hemos deseado eso por lo menos una vez en la vida.


 Claro, no todo el tiempo, pero sí nos gusta la atención, admitámoslo de una vez. Nos gusta recibir atención. Y esas cosas en la lista las deseamos secreta y culpablemente, de una manera un tanto ridícula que ni a nosotros mismos nos podemos admitir.


Pero...¿porqué?
Pues, quizá porque de niña vi que la blancanieves tuvo la atención de 7 hombres que le hacían todo, más la ayuda de los animalitos. Y que por ser bonita se ganó al príncipe más apuesto de toda la región. Parecía que con sólo ser bonita se merecía la felicidad.
Disney me enseñó que una cara bonita mueve montañas.


Porque quizás blancanieves sentía que el príncipe hacía de su mundo un día de verano.


 Cálido, soleado y perfecto. Hasta que termina con un beso, la escena ennegreciéndose y las letras tamaño 60 diciendo "EL FIN."


Bueno estrellitas, la vida no termina así. Lo que pasa es que en las películas nadie se molesta en grabar lo que sigue después del gran final glorioso.Les aseguro que la cotidianidad mata, pero es lo más real que tiene una pareja para darse cuenta de lo que sienten realmente el uno por el otro


Es por eso que el día de verano no existe, y jamás existió. En cambio existen personas tan estúpidas y sensibles como nosotros,y momentos tan comunes como nosotros.No puede pretenderse tener la vida lista en un momento, eso simplemente no pasa. 


Mi mundo no puede ser un día de verano, porque incluso, terminaría por aburrirme. Y a cualquiera le pasaría exactamente lo mismo.


Y para que no hallan tantos matrimonios separados, el mundo necesita saber esto. Sobre todo esta multitud "contaminada" de adolescentes con tanta novela y romance superficial.Entiendan, de una jodida vez por todas. Que Crepúsculo no es nada más que una moda, que Edward Cullen, que en realidad se llama Robert Pattinson, es un humano tan común como cualquiera. Que sin maquilllaje es sólo un hombre, y sin idealizaciones es sólo un hombre común.


No irá a rescatar a nadie, ni dará la vida por nadie, porque tiene tanto miedo como nosotros de cruzar la calle. 


Es sólo un personaje con valores de nobleza, lo cierto es que El Robert Pattinson de la vida real, no lo conoce nadie, porque es un ser humano, y (horror!) es imperfecto.


Olvídense ya del día de verano. Sino quédense en el dia a día, guarden por un momento los recuerdos, las risas, las tonteras que no aparecen en las películas. 


Como esa vez que se le cayó el ketchup de la boca, que se le perdió un diente en el regadero, que se le quedaron las llaves afuera de la casa y pasaron toda la tarde muertos de frío esperando a la tía, como esas peleas que acaban en risa, o en esas risas que acaban en pelea cuando uno de los dos se pasa de la raya.


Por todas esas discusiones, metidas de pata, insultos, lloriqueos, estupideces, caídas bajas que uno nunca pensó que sería capaz de hacer. Por todo ello, den gracias, denle valor, hagan de eso algo importante.


Por lo tanto, guarde sus pósters, deje las películas románticas de lado, disfrute la literatura, no haga de ella su Biblia, lea la Biblia (siempre hace bien), quite los corazones de sus cuadernos, deje de escuchar tanto Coldplay, no más canciones de Arjona, deje por un tiempo las reflexiones de la micro de vuelta del Liceo, la U, o el trabajo.


Disfrute el paisaje, sea azul o nublado, acuéstese temprano, duerma bien, ría, pero no pretenda curar el alma con risa.


Guarde silencio, (muchas gracias).  Y que tenga Ud. un buen día.

lunes, 18 de junio de 2012

Soledad

Después de mucha compañía, muchas risas muchas conversaciones y mucho ir y venir de cosas. En medio de tanto ajetreo, movimiento y diversidad de pensamientos, muchas veces nos encontramos en la necesidad de quedarnos a solas con nadie más que nosotros mismos (no necesariamente a todos les ocurre).
Un tiempo para pensar tranquilos no le hace mal a nadie, para ordenar las cosas, para decidir aquello que nadie puede decidir por nosotros (y no se pongan paranoicos, no me refiero a la PSU ni ninguna de esas cosas que tiene a todos bien jodidos del mate).

Estar solo no requiere lágrimas y depresión, no requiere música mamona o corta-venas y los versos más tristes de esta noche no son un requisito. Pensar, usar la cabeza no le hace mal a nadie, por el contrario, promueve la actividad cerebral y el desarrollo del individuo (ok, eso no tiene bibliografía).

De vez en cuando el silencio se vuelve una buena melodía, y los pensamientos fluyen libremente, uno es quien verdaderamente es en la intimidad, cuando está totalmente sólo consigo mismo y no hay nadie que juzgue o que analice el comportamiento que adquirimos. Nos abrimos a quienes verdaderamente somos, donde ya no hay máscaras ni telones que disfracen lo que guardamos dentro, donde no hay páginas sociales que pregunten "qué estamos pensando", donde no publicamos lo bien que lo pasamos el otro día. Descansamos de posturas y ficciones (si es que algunos las sostienen) y simplemente nos relajamos, nos dejamos llevar por las ideas más estúpidas en medio de un suspiro.

Echarme de espaldas sobre la alfombra y pensar en que Dios es grande y quien cuida de mí es mi soledad favorita, cada uno vive la suya como mejor le parezca, no hay una estructura para ello.

Para los que no conocen a Soledad, les aseguro que es súper buena onda, no es la cruel compañera que muchos creen conocer. Es sincera y amable cuando se trata de manera equilibrada.

Respiren, deténganse por un momento, y miren. (No les aseguro que no se quedarán dormidos en el proceso). La vida es muy hermosa como para resumirla en estudios, una prueba o un título profesional. 


Escuchen lo que piensan, estar solo un momento no es malo... es bacán.


PD: Si se juran que soy emo por el título es que realmente no entendieron NADA. Muchas gracias.