Hasta que me tocó a mí, y aquí estamos, la supuesta "fotógrafa" como menciona la descripción o mejor dicho vendría siendo como "el intento de".
Primero, quisiera disculparme con la artista frustrada por burlar su intelecto con semejante nombre para el blog, ya que ella quiso culparme públicamente, también te culpo por limitar la creatividad.
Y ahora, llendo al punto, mi tema..
mi tema...
mi tema...
por alguna parte lo escribí...
ah, aqui está!
Pensando un poco durante esta semana y un par de días atrás,
pude notar que un lejano profesor (recordado Seguel) no estaba tan errado (o
más bien para nada errado) al anunciar el efecto secundario que surge dentro de
todos los cuartos medios. La llamada “involución”, que cada vez se vuelve más
fuerte, latente y despiadada, la involución que ya se apoderó de nosotros
compañeros y que estamos viviendo en este último año que nos queda como
confinados del Metodista Concepción.
Gritos enérgicos, malteos inesperados, gente a medio vestir
buscando su ropa dentro de la sala, risas explosivas, tortugas ninja, disfraces,
terroristas. La sala se ha vuelto un verdadero teatro, donde no sé sabe qué podría
estarse estrenando hoy, o de qué manera terminará el show una vez que el día
concluya.
Se puede decir lo que se quiera, que somos inmaduros y que
no estamos listos para la vida (lo que yo no pretendo refutar para nada). Y es
todo parte del proceso en que volvemos a los recuerdos más perdidos que
tenemos, llevamos nuestra mente a aquellos lugares y situaciones que ya
habíamos olvidado y que, dejamos de lado cuando intentamos crecer y ser
mayores, pero que ahora que la vida se nos viene encima es que nos gustaría
como niño detrás de las piernas de su madre, salir corriendo y arrancar de aquello
que no vimos venir.
Siendo el último año, son las últimas oportunidades de hacer
aquello que nunca hicimos, son los últimos momentos que tenemos como un
conjunto –ya que, probablemente no nos veamos más a pesar del llanterío y las
promesas que la gente se haga en la licenciatura- de compartir buenos momentos
y recuerdos en su mayoría estúpidos de los cuales podamos reírnos cuando seamos
viejos, porque una vez adultos hacer el ridículo se vuelve aun más reprochable.
A los que nos tengan miedo porque conocen nuestros
antecedentes como curso ejemplar (señores del aseo, gente encargada del orden
del alumnado y toda esa clase de cosas) ¡tiemblen! No, mentira, son solo juegos
de niños chicos a los que se les acaba su recreo. Sólo las últimas actuaciones
antes de que baje el telón por completo, los últimos momentos que tenemos para
ser realmente chicos e inmaduros, que después, como dice Violeta “la vida no es na’ una fiesta”.
Compañeros, la involución ya se hace notar, y si los
cálculos del profesor Seguel eran ciertos, cada vez irá siendo peor así que, a
cargar las pilas de la cámara se ha dicho.
Sin más que agregar (además del link que ya les dejo aquí abajo
para que lo revisen porque TIENEN que verlo), se despide la camarógrafa (que aquí entre nos, espero que la capacidad de mi computador me aguante tanto vídeo)
http://www.youtube.com/watch?v=OKgyRXNInLA&feature=g-upl
si estamos involucionando deberían tenernos cuidado a fin de año jajajaja pero lo que dijo el profe seguel era 100% verdad
ResponderEliminarjajajajja, muy bien. concuerdo con que es parte natural de la salida del colegio, en ningún caso es para ponerse graves. Por favor, sigue subiendo más videos y publicándolos aquí. Saludos!
ResponderEliminarjajajajaa si en realidad el profe seguel acertó 100% jajaj pero creo que es una de las mejores cosas de cuarto y que por parte es algo que hace especial este año (:
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